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El Doctor Vargas fue encarcelado en Liberia después de la fiesta de la Independencia en 1937

El benemérito de la patria Dr:Vargas Vargas

El benemérito de la patria Dr:Vargas Vargas

El 19 de setiembre de 1937 se dio la injusta detención y el encarcelamiento del famoso político y Doctor Francisco Vargas en la comandancia de Liberia. Todavía no había comenzado formalmente la campaña electoral, sólo se estaban organizando los comités cantonales, donde Liberia era el único activo hasta entonces, por lo que ya el doctor Vargas estaba visitando las comunidades guanacastecas que lo comenzaban a aclamar casi como un mesías político.

El doctor Vargas no había tenido ningún problema en las visitas realizadas hasta que hizo presencia pública en la ciudad de Liberia, donde ya las autoridades civiles y la policía estaban en sobre aviso por el Gobierno, que temía perder los votos en la provincia que debía llevar a la diputación al candidato del aparato oficial, el liberiano Adriano Urbina, por lo que el mismo presidente León Cortez (“León con los pobres y cortés con los ricos”, decían sus enemigos políticos) había girado órdenes precisas para entorpecer en lo posible aquella incipiente y amenazante campaña confraterna.

Hay que entender que casi la totalidad de empleados públicos de Guanacaste en aquel momento estaban afiliados al partido urbinista (del Gobierno), por lo que los varguistas (la principal oposición) acostumbraban insultarlos con el apelativo de “brochas”, por su lealtad a un Gobierno que tenía en el abandono la provincia. El “brochismo” era la mayor ofensa que un funcionario podía recibir en aquellos tiempos convulsos. La campaña electoral se puso al rojo vivo con la detención arbitraria del Doctor Vargas, dándole a las elecciones en Guanacaste un inédito rostro de violencia y represión, propiciadas por las mismas autoridades políticas que tradicionalmente ganaban con campañas y elecciones llenas de suciedad e irregularidades, amedrentando a los varguistas los perseguían, los acechaban, los cinchoneaban y hasta amenazaron de encarcelar a varios.

La injusta e ilegal detención del doctor Vargas en Liberia fue un error estratégico del Gobierno, pues atizó la campaña y atrajo más seguidores a la Confraternidad Guanacasteca. Fue entonces cuando en la pampa el “Viva Vargas” se

transformó en un grito revolucionario que retaba a las autoridades, denunciando su corrupción y la miseria de la provincia. Un simple “Viva Vargas” era entonces motivo suficiente para que las autoridades intervinieran, persiguieran y amenazaran con la cárcel a cualquier ciudadano, sin importar la trayectoria social limpia que tuviera. Esta misma situación de la primera campaña política en que intervenía la Confraternidad Guanacasteca se repetiría en la tercera campaña política.

El doctor Vargas ya había venido semanas antes a Liberia para reunirse con sus partidarios confraternos, pero habían hecho la reunión en secreto, debido a la vigilancia que ya el Gobierno ejercía sobre el doctor. El segundo comandante de Liberia, el urbinista don Juan Vega Rodríguez, se valió de una artimaña para detener arbitrariamente al doctor Vargas, aduciendo que iba armado, situación que era común entre todos los que viajaban entre las poblaciones cercanas por miedo a los asaltos. Para evitar un tumulto, usando engaños lo apartó de su comitiva, hasta llevarlo a la Comandancia y lo encarceló, acusándolo de entrar armado a la ciudad de Liberia, faltando a la ley N°25 del 4 de junio de 1925. La verdad, el doctor fue engañado por un supuesto permiso que le iban a dar para hacer el desfile de entrada a Liberia, siendo detenido. Pero al requisarlo para quitarle el arma, no se la encontraron, por lo que salieron de la Comandancia y requisaron al confraterno Pánfilo Quesada, a quién el doctor le había dado en custodia su revólver, y se lo decomisaron para tener la prueba material de aquella falsa acusación. Al mismo tiempo prohibieron desfiles partidarios de la Confraternidad Guanacasteca porque la campaña política no se había abierto oficialmente todavía. Pocos años después el doctor Vargas dirá que “hay algo peor que los imperialismos, y son los servilismos y entreguismos criollos”.

ENTRADA PRINCIPAL A LA CIUDAD DE LIBERIA EN EL SIGLO XlX

ENTRADA PRINCIPAL A LA CIUDAD DE LIBERIA EN EL SIGLO XX

Hay que recordar que en Guanacaste aquella ley era muy flexible, pues tanto los hacendados como los sabaneros acostumbraban andar armados aún en la ciudad. El mismo León Cortez en su campaña por Guanacaste se paseaba armado por las ciudades, no de un revólver, sino de dos pistolas al cinto y nunca tuvo contratiempos por eso. A este presidente se le había enviado un telegrama para avisarle del desfile de amigos del doctor Vargas “sin tinte político” pero no contestó. Por eso los varguistas optaron por hacer un mitin político en las afueras de Liberia, lugar donde llegaría el segundo comandante para invitar al doctor a que lo acompañase a entrar a la ciudad y engañarlo, tal como dijimos.

Ni media hora después de la detención ya decenas de confraternos comenzaron a rodear la comandancia exigiendo la inmediata liberación del doctor Vargas. Fueron especialmente las mujeres quienes más presionaron y amenazaron con dar fuego a la comandancia y así entrar a la fuerza para liberar a su caudillo. Al volverse insostenible aquella presión popular, con los crecientes gritos amenazantes de las mujeres y la cantidad de hombres armados que tendía a aumentar, un telegrama urgente del presidente León Cortez exigió la inmediata liberación del Doctor Vargas, perdonándole los treinta días de cárcel que debería purgar por andar armado, según la ley. Al igual que en 1821 y con los faroles encendidos, fueron Doña Dolores Bedoya y un grupo de mujeres las que presionaron a los Padres de la Patria a firmar el Acta de la Independencia, también estas valientes mujeres lograron su cometido y recibieron en la puerta al caudillo, y bajo el grito de “Viva Vargas” lo vitorearon llevándolo en hombros por las calles de la ciudad y hasta recogieron el dinero para comprarle un nuevo revólver. Pocos días después el doctor envió unos arreglos de flores como agradecimiento a aquellas valientes mujeres; unas 200 liberianas fueron a recibir el regalo al aeropuerto (por el actual barrio el Invu). En aquella ocasión Orfilia Ruiz Centeno pronunció un enérgico discurso político, después del cual las mujeres desfilaron desafiantes y sin miedo por varias ocasiones frente a la Comandancia.

“Mi provincia no olvidará que en el siglo XX, el gobierno de don León Cortez Castro, le dio palo y cincha, por reclamar sus legítimos derechos. La lucha no ha sido aquí con urbinistas sino con las autoridades que tratan de imponerlo…el pueblo de Guanacaste es un pueblo burlado pero no vencido” (Dr. Francisco Vargas, “Diario de Costa Rica”, 8 de enero de 1938).

CUARTEL DONDE FUE DETENIDO EL DR. VARGAS VARGAS

CUARTEL DONDE FUE DETENIDO EL DR. VARGAS VARGAS 

(Prof. Ronal Vargas Araya)

Diario Digital El Independiente