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Guardacostas rescataron a 10 personas a merced del mar en medio de la noche en el Golfo de Nicoya…

Guardacostas rescataron a cinco menores y a cinco adultos cuya lancha averiada estaba a merced del mar en medio de la noche en el Golfo de Nicoya

Combaten el tráfico de drogas, los contrabandos, la destrucción de nuestras riquezas marinas y, además, salvan vidas.

Oficiales del Servicio Nacional de Guardacostas destacados en la estación de Caldera, Puntarenas, salvaron en medio de la noche, en un mar picado y con fuertes vientos, a cinco menores y a cinco adultos quienes vivían momentos de terror a bordo de una lancha averiada y a la deriva.

La primera alerta se recibió a las 8:40 p.m. de ayer vía telefónica. Un usuario, angustiado, pedía auxilio porque yacía en una embarcación cuyo motor no funcionaba desde hacía varias horas.

Así las cosas, llevaban horas a merced de un mal picado y, lejos de la costa, en medio de la más terrible oscuridad. Para empeorar las cosas, lo golpeaba constantemente un fuerte viento, típico del año, que amenazaba por momentos un inminente naufragio.

Eran 10 vidas en peligro, cinco adolescentes de 16 años cada uno y cinco adultos. Todos pescadores ocasionales, con escasa o ninguna experiencia en lides marítimas.

Para fortuna de estas 10 almas, Guardacostas envió de inmediato a varios oficiales en la patrullera GC-38-12 y tras más de una hora de búsqueda, en aguas picada del Golfo de Nicoya, frente a Isla Tortuga, dieron con la lancha y sus angustiados tripulantes.

Se trataba de la embarcación de nombre “Nauti Boy”, matrícula P-12433, capitaneada por Adonay Vega Fajardo. Sus tripulantes adultos fueron identificados como Norman Concepción Reyes, Álvaro Mayorga Sojo, Jean Carlo Bosque Cerdas y Kevin Espinoza Cáceres.

Los menores, todos adolescentes, son de apellidos Jones, Wong, Obando, Miranda y Milanés. Pese al drama que vivieron, todos estaban en buenas condiciones de salud. Son vecinos de distintas barridas de Puntarenas.

Habían zarpado a las 2 p.m. de ayer para “unas horas de pesca” pero no pescaron nada. Se llevaron el susto de sus vidas.

Solo gracias a la oportuna y profesional intervención de Guardacostas, regresaron sanos y salvos a tierra firme, a sus hogares.

Diario Digital El Independiente. Edgar Cantón