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“HOTEL RIU, LEGISLACION Y JUSTICIA AMBIENTAL, ni pronta y tal vez ni cumplida”

 

Carrillo,Guanacaste.

Las primeras acusaciones que recuerdo contra el Hotel RIU comenzaron con las denuncias interpuestas ante el Ministerio de Salud, a raíz del desastre acaecido el 13 de noviembre de 2008 cuando Rafael Antonio Pérez Sánchez, obrero migrante nicaragüense no asegurado ni inscrito en la Planilla de la CCSS, murió en su construcción, dejando viuda y 4 niños sin padre, asesinado por la negligencia en aplicar la legislación nacional, contando  tan sólo con 26 años, después de soportar 4 días de dolores estomacales, vómitos y deshidratación y sin probar alimentos, falleciendo en las peores condiciones de hacinamiento, sin nadie que le atendiera, encontrándose sus compañeros con el cadáver al regresar de sus labores… Participé meses después de un debate en la UCR de San José contra la Ministra María Luisa Ávila haciendo ver las incongruencias de su Ministerio en este caso.

En el año 2009 esta denuncia andaba por todo el Cantón de Carrillo y nadie la quería interponer a la Fiscalia de Santa Cruz porque tenia miedo a los poderosos del Hotel Riu.

Donde llego a manos del Presidente del Consejo Eco Civil de Carrillo (Edgar Cantón) y lo consulto con su Abogado Wilberth Villavicencio y le comento que la interpusieran y que el lo acompañaba en este caso, en el año 2009 a la Fiscalia de Santa Cruz acogió la denuncia en el  (Exp:09-003649-0412-PE.

Eunice Contreras, lideres de la lucha por el agua en Sardinal, me testificó: “Nosotros fuimos quienes interpusimos la primera denuncia ante el Tribunal Ambiental contra estos españoles despiadados, por el gran daño a la ecología de la zona. Todavía me recuerdo cuando estábamos discutiendo y redactando los pormenores de la demanda allá en el rancho junto al Templo de Sardinal, pero como nuestro Comité del Agua no tenía personería jurídica, donGady Amit nos dijo que no nos preocupáramos, que el firmaría la denuncia que hicimos, desde un grupo suyo que se llamaba Asociación Confraternidad Guanacasteca… nosotros no sabíamos ni qué era esa organización, pero ni modo. Ahora nos echa en cara públicamente que nosotros no hemos hecho nada por denunciar las atrocidades que han pasado aquí…como que se le olvidó quienes hicimos aquella primera denuncia”.[1]

Tal como indicábamos en un artículo informativo de años anteriores,[2] con la bendición de Casa Presidencial y a pesar de varios cuestionamientos por destrucción ambiental y tráfico de influencias, el Hotel RIU inició

[1] VARGAS ARAYA, Ronal (2011); “El Minae se hace presente por la presión social contra las violaciones ambientales de RIU en Playa Matapalo”; http://www.elpais.cr/articulos.php?id=47239

[2] VARGAS ARAYA, Ronal (2010); Mientras RIU se ríe de nuestra legislación ambiental, el pueblo abre en sus narices un nuevo canal; en http://www.elpais.cr/articulos.php?id=20178

operaciones el día 30 de octubre de 2009. Hasta un conocido periódico de derecha tituló su artículo: “hotel de Guanacaste abre hoy en medio de denuncias ambientales”,[1] y no era para menos. “Hotel RIU se construyó en medio de grandes irregularidades, construcción sin permisos, sin viabilidad ambiental, sin tener agua potable, incumplimiento de deberes, destrucción de manglar, y demás hechos graves que durmieron en las gavetas de la fiscalía y de los juzgados por años. Existieron causas en la Sala Constitucional (expediente 09-9625) y en el Tribunal Ambiental Administrativo (expediente 174-09-03) que ordenaron en su momento la paralización de todas las obra a la empresa RIU”.[2]

Los mismos funcionarios municipales que hoy piden reelección y prometieron ser transparentes y cuidar del patrimonio natural que se les encomienda, el viernes 18 de diciembre de 2009, en plenas vacaciones navideñas, infringieron la Ley de ZMT: “con la colocación de pilotes de concreto, la Municipalidad de Carrillo, Guanacaste, y una cuadrilla de trabajadores de la empresa Hoteles RIU, pretendió cerrar el acceso público de los vecinos de Matapalo de Sardinal hacia la playa pública”, [3] de no ser por la valiente actitud de los vecinos de Nuevo Colón, que se hicieron presentes e impidieron la continuación de las obras, ya hoy tendríamos playa privada sólo para los ricos y famosos.

Por todo lo anterior desde la Pastoral Social de Guanacaste que presidía mi persona, Kioscos Ambientales de la UCR y con el apoyo de la Confraternidad Guanacasteca, se preparó el CAMPAMENTO ECOLOGISTA (o campamento rebelde) en playa Matapalo para el 27 y 28 de febrero de 2010, recibiendo una acogida tremenda: más de 200 personas firmaron en la playa su compromiso ambiental, animados por artistas de la talla de Guadalupe Urbina, ambientalistas de todo el país y lo mejor: la presencia de pobladores de Nuevo Colón y Sardinal, los pueblos inmediatos afectados de tantas irregularidades en beneficio de esta empresa privada.

Estos días de febrero el Hotel RIU era cuidado celosamente por decenas de efectivos de la Fuerza Pública, unos a caballo, otros en moto, varios en carro y, me imagino que también un pelotón en altamar, por aquello

[1] Periódico La Nación, 30-10-2009. http://www.nacion.com/ln_ee/2009/octubre/30/pais2142461.html

[2] http://elpais.cr/articulos.php?id=17447

[3] IBID

que los ecologistas que decidimos acampar al aire libre, frente a sus instalaciones, también fuéramos narcopiratas… Recuerdo que la idea original de aquel Campamento ecologista era reabrir un canal, a pico y pala, desde el mar hasta los jardines del Hotel, aprovechando la marea alta (que no se hizo presente) para lograr un rescate ecológico de los manglares destruidos, abriendo el canal de la dignidad, el canal del esfuerzo compartido, el canal que estaría uniendo en un solo grito ambiental muchas luchas comunitarias y regionales para que los empresarios y gobernantes “dejen la naturaleza en PAZ”: ese era nuestro lema.

El día domingo el “Campamento Rebelde” decidió marchar hacia la entrada principal del Hotel RIU para explicar a sus gerentes y a los turistas presentes el significado y alcance de esta acción. Más de 150 personas se apersonaron frente a la entrada principal, ondeando pancartas y mantas y exigiendo al Hotel que explicara públicamente lo sucedido con el antiguo manglar, del cual solo quedaron los mojones instalados por el IGN y un mapa de ubicación sellado por el mismo IGN. Varios camarógrafos y periodistas, así como estudiantes y diversas agrupaciones, pudieron luego   realizar entrevistas  directas a los turistas en la playa, los cuales se mostraron muy solidarios con las manifestantes y agradecidos con la información y los volantes en inglés proporcionados por los organizadores.

Como también en aquel momento lo apuntó Monseñor Victorino Girardi, con muchos ambientalistas de Guanacaste constamos que lo mejor para el bienestar general de nuestra región no ha sido el turismo de Megaproyectos, “aquel que convierte playas, penínsulas y bosques en verdaderos Enclaves Turísticos; tampoco aquel que contamina y destruye ecosistemas… menos aquel turismo masivo que afecta la estabilidad de áreas silvestres; ni aquel que privatiza caminos y playas. La dimensión social es una premisa fundamental de toda actividad, inclusive la turística. Las personas turistas, aparte de disfrutar del entorno, deben colaborar con el desarrollo de los seres humanos que habitan en el lugar que se visita. Necesitamos un “turismo solidario”. La mezcla de turismo y solidaridad permitiría conjugar una actividad netamente económica con un sano relacionarse con las poblaciones locales, muchas veces en condiciones infrahumanas, con vista a su desarrollo integral”. [1]

[1] GIRARDI, Monseñor Victorino (2009); Carta Pastoral Discípulos tras las huellas de Cristo, promoviendo la vida en el norte de Costa Rica, Diócesis de Tilarán-Liberia,  #41, 43

Junto a don Edgar Cantón, el Lic. Warner Ruiz, algunos vecinos de la zona y el funcionario del MINAET Rodrigo Sáenz nos apersonamos el 7 de junio de 2011 en una inspección ocular, a raíz de las denuncias por envenenamiento de árboles en la ZMT interpuestas por el Consejo Ecocivil de Carrillo en el mes de abril de 2011: “No hay ninguna duda que aquí ha habido deforestación ambiental; tenemos suficientes evidencias que aquí existió un manglar, una quebrada, y muchos árboles que ya no están…hemos hecho un inventario de la posible cantidad de árboles existentes hace unos tres años y se lo hemos entregado a la Fiscalía Ambiental”, nos dijo sin titubear el mencionado funcionario del MINAET. “Lástima que no está aquí el alcalde Cantillo. Me gustaría saber qué diría al respecto este jefe de la Municipalidad de Carrillo, que siempre negó la deforestación y la existencia del manglar”, me manifestó con ironía uno de los presentes…[1] En total se analizaron 18 árboles secados, todos ubicados frente a las construcciones del Hotel RIU; 17 de ellos dentro de la zona restringida (los 50 metros de la ZMT que siguen al límite de la marea alta) y sólo un árbol a escasos 50 centímetros de la misma. Entre los árboles que murieron de pie, soportando aparentemente un largo martirio, pudimos identificar algunos cenízaros, guanacastes, moras, zaínos, tamarindos y almendros de playa; a simple vista pareciera que su condena de muerte se debió por haber nacido en una posición donde estorbaban para la visión de los turistas desde el hotel hacia la playa… Sus diámetros rondaban entre los 41 y los 181 centímetros a la altura del pecho, con un tamaño superior a los 8 metros los más pequeños. “No hace mucho que vine por aquí y la mayoría de estos árboles estaban sanos; qué coincidencia que ahora que comienza la segunda etapa de construcción del hotel se sequen estos árboles que le quedarán enfrente”, adujo Ricardo Acevedo, mientras no le perdía la vista a una pareja de supuestos turistas que desde que llegamos, sospechosamente nos seguían a la distancia por todos los lugares donde íbamos.

Este año 2015 en que por fin pareciera que se intenta hacer “justicia ambiental” con el próximo JUICIO recientemente anunciado, en que el Estado acusa al Hotel RIU y a su gerente, esperamos que de nuevo quienes desde hace más de 6 años venimos denunciando tantas irregularidades, evidentes para los pobladores de la zona, corroboradas por funcionarios públicos y reconocidas por varios ambientalistas, no nos veamos burlados por quienes deberían aplicar la excelente legislación ambiental con que cuenta nuestra patria. Solo así al final el GRAN GANADOR será Costa Rica, y no ningún grupo ambientalista en particular, como mezquina y equivocadamente hoy en Canal 36 de Liberia don Gady Amit y don Francisco Dávila quisieron atribuirle a la Asociación Confraternidad Guanacasteca todos los méritos de esta lucha ambiental, una de las más participativas que recuerdo y hoy día todos los ambientalistas del país quieren ser parte del proceso y que unos pocos son los que han defendido.

Diario Digital El Independiente. Edgar Cantón