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Hoy hace 18 años silenciaron la voz de Parmenio Medina…

Un día como hoy 7 de julio pero del año 2001:
Una voz del periodismo costarricense la apagaron. El comunicador Parmenio Medina Pérez, falleció cerca de la entrada de su casa en San Miguel de Santo Domingo de Heredia.
Medina recibió dos impactos de bala en el rostro y otro en el torso. Cuando ingresó al Hospital Calderón Guardia, a las 4:47 p.m., ya había fallecido. Su muerte se declaró oficialmente diez minutos después.
El periodista regresaba a su casa después de grabar lo que sería su último programa, “La Patada”, cuando varios sujetos que se encontraban dentro de un vehículo gris, estacionado al lado de la calle, perpetraron el ataque.
Esto se produjo tras una fuerte polémica en torno a varios programas en los cuales Medina informó sobre anomalías en la conducción de la ahora desaparecida Radio María de Guadalupe.
Larga justicia
Luego de varios años en investigación, arrestos y pruebas que llevarían a una resolución pronta ante este fatal homicidio, el 19 de diciembre del año 2007, se leyó la sentencia del caso, con testimonios y evidencia suficiente, el Tribunal de Juicio de Heredia condenó al empresario Omar Chaves a 35 años de prisión, como autor intelectual del homicidio de Medina y 12 por estafa en relación con el cierre de Radio María. Alias “El Indio” a 30 años por el homicidio, ya que fue el gatillero.
En el caso del sacerdote Minor de Jesús Calvo, fue sentenciado solamente a 15 años de prisión por estafa, en relación contra los feligreses seguidores de Radio María.
Su labor sin miedo
Al segundo año de producir La Patada, Parmenio Medina Pérez se dio cuenta de que el fútbol podría ser un aderezo para servir un plato más fuerte: la búsqueda de la verdad a través de la denuncia.
Con buenas dosis de choteo y humor, sazonó investigaciones periodísticas. La más importante propició en los últimos dos meses un enjambre sísmico en la Iglesia Católica costarricense.
En sus 28 años de producir La Patada (1973-2001), Parmenio, de 62 años, se forjó como un hombre de radio hecho y derecho.
Colombiano de nacimiento (1939), llegó a Costa Rica en 1968, no sin antes subir a la cima de la cadena colombiana radio Toledar, montar un taller de bicicletas y vender pomadas y medias de nailon por las calles.
«En Bogotá, papá me construyó un carretón y con él vendía carbón, gasolina blanca, leña y las hortalizas que sembraba mamá», contó hace tres años. Y eso moldeó su carácter. Lo hizo muy «piso’e tierra» y por eso le llegaba tanto a la gente.
No lo amainaron ni las denuncias judiciales, ni las amenazas indirectas –y muy directas– que recibió durante sus 38 años de trabajar frente al micrófono.
Ya lo dijo en 1998, cuando La Patada cumplió 25 años: «Gracias al programa se han denunciado muchos “chorizos’, actos indecorosos y abusos.
«He tratado de servir a la comunidad y se ha logrado despertar inquietudes de defensa del ambiente y del buen uso de los dineros públicos».
La última entrevista la concedió el 2 de julio del 2001 al Semanario Universidad, de la Universidad de Costa Rica (UCR). En esa oportunidad reconoció su interés en publicar un libro en que contaría todo sobre Radio María.
Diario Digital El Independiente. Edgar Cantón