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La forma en que tratamos el río Tempisque empeora los efectos del cambio climático en Guanacaste.

Profesor Ronal Vargas Araya, julio de 2020

La historia del río Tempisque es la historia de Guanacaste, pues por varios siglos este río fue “la carretera” más importante para el comercio y el transporte en general del territorio chorotega. Los famosos puertos de Ballena, Bolsón, Humo, Níspero, Moreno…son testigos silenciosos de la entrada de turistas, aventureros, comerciantes y colonizadores de las poblaciones que nacían y se afianzaban en siglos anteriores, gracias a los productos que se transportaban en las embarcaciones que por decenas de años traían y llevaban lo necesario desde y hacia Puntarenas. Además, no es exagerado afirmar que el Tempisque ha sido el río más estudiado del país; hasta los humedales del río Tempisque han sido objeto de múltiples investigaciones interdisciplinares (1).

Y no es para menos.

Diversas investigaciones (2) sugieren que las grandes vías fluviales del mundo son más vulnerables a medida que se combinan los efectos de la actividad humana y el cambio climático. Por eso se hace necesario examinar constantemente la salud y la resistencia de los grandes sistemas fluviales, así como de sus humedales y la permanente vulnerabilidad a la que se exponen por los fenómenos extremos.

Los medios de subsistencia de miles de personas que viven a lo largo de la cuenca del Tempisque están amenazados por una variedad de factores estresantes, causados por la actividad económica, social y política diaria de las empresas agrícolas, los areneros, las tomas de agua por bombeo, las decisiones de los Municipios aledaños para ceder permisos de vados o explotación de arena y por los efectos a largo plazo del cambio climático.

Es sabido que los ríos responden a los cambios que se dan en el medio ambiente por los procesos naturales de erosión y sedimentación. Cuando los ríos no están estresados por eventos extremos como inundaciones o sequías, estas respuestas generalmente permiten que absorban los cambios naturales. Sin embargo, los datos de muchos estudios advierten que grandes ríos como el Tempisque se han tornado más vulnerables en las últimas décadas, debido a que la actividad del ser humano en los ríos ha resultado PEOR que los efectos del cambio climático.

Muchos especialistas coinciden en afirmar que el cambio climático es de gran importancia para determinar la frecuencia e intensidad de inundaciones o sequías, pero hay una serie de otros factores estresantes que afectan a los grandes ríos, tales como las represas (o vados) muy frecuentes en el Tempisque, la extracción de arenas y sedimentos a veces sin control, la contaminación con aguas negras, aguas llovidas contaminadas por agroquímicos y otros desechos de las fincas y empresas vecinas, el desvío de aguas para riego o para evitar inundaciones de cultivos y la extracción de aguas superficiales y de agua subterránea en las márgenes del río.

Abajo del puente de Guardia de Liberia, sobre la margen derecha del río Tempisque que recorre aproximadamente 45 kilómetros de distancia (entre la Carrizal de Nacascolo de Liberia y el expediente administrativo 1232 a nombre de Agrícola La Ceiba) la Dirección de Aguas del MINAE verificó al 12 de febrero de 2019 dieciséis tomas de aprovechamiento de agua. Este segundo trayecto recorre aproximadamente 34.5 kilómetros de distancia que comprende los poblados de Palmira, Filadelfia y Paso Asientillo-Finca Formosa (Pelón de la Bajura); se verificaron doce tomas de agua sobre la margen izquierda del Río Tempisque, mismas que se encuentran ubicadas aguas abajo del puente en Guardia (3).

Varias de esas tomas siguen activas, algunas son seguidas por aforos para saber cuantos metros cúbicos consumen, de otras se desconoce cuánto líquido extraen, se siguen dando tomas ilegales que nadie denuncia, en fin, el control no ha sido precisamente el más esperado y los pagos al Estado por extracción de agua o de arena en el Tempisque, sigue siendo muy bajos.

“La escala de los efectos de la actuación humana y el hundimiento de sedimentos elevan el riesgo de inundación. Esta situación es mayor que el aumento del nivel del mar generado por el cambio climático global”, afirman las investigaciones (4).

La política también juega un papel importante en la salud y la capacidad de recuperación de los principales sistemas fluviales del mundo. Varios investigadores refieren que la actual pandemia de COVID-19 influye en la aplicación regulatoria del control de la contaminación en Estados Unidos; los contaminadores evitar sanciones con la excusa de que las violaciones son el resultado de la pandemia. Igual en el río Tempisque, cuando un contaminador/empresario necesita obtener permisos para realizar su actividad en el río Tempisque se dirige a la Municipalidad de Liberia, que ve la margen izquierda; cuando se los niegan, va a la Municipalidad de Carrillo, que administra la margen derecha del río y logra la aprobación.

Es por todo ello que desde la academia y desde grupos ambientales como la Asociación por el rescate y la defensa del río Tempisque, enfatizamos en la necesidad urgente de GOBERNANZA a nivel local y a nivel internacional para enfrentar estos problemas de manera efectiva, empoderando a la sociedad civil en su gestión ambiental, sin olvidar la necesidad de seguir sembrando árboles y conciencia para revertir los efectos del cambio climático en Guanacaste. Sin embargo, hay que saber qué sembrar (especies nativas y amigables con el agua), dónde hacerlo (en las zonas de recarga acuífera) y cómo cuidarlo (dándole el mantenimiento apropiado): esa es la clave para la infraestructura verde y resiliente al clima, sin la cual no habrá suficiente agua para el presente ni el futuro.

La misma Dirección de Aguas del MINAE, en el oficio mencionado, recomienda a todo ciudadano, Asociaciones de Desarrollo, Empresa Privada, Sector Público, y toda persona en general que denuncien puntos de toma donde sea aprovechada el agua del Río Tempisque, para que esta Dirección verifique si cuentan o no con la concesión otorgada para este fin. O nos convertimos todos en guardianes del río Tempisque o terminaremos perdiendo para siempre este tesoro biológico y cultural que resume en sus aguas la historia de Guanacaste.

Diario Digital El Independiente,Edgar Canton.