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Leyenda de Nosara y Curime.

Indigena

«En las noches silenciosas de enero, me contaba señor Laureano, se oían en Nosara quejas y ruidos extraños. Pero no es la Llorona: es el tesoro que enterró hace quinientos años la hija del cacique de Nicoya».
—Miguel Ángel Vidaurre.
El tesoro de Nosara.

Esta leyenda de amor proveniente de Guanacaste narra la historia de Nosara, una joven y hermosa princesa nicoyana, que se enamora de Curime, un valiente guerrero tarasco que había venido allende las fronteras de la gran nación chorotega. Nacaome, un poderoso hechicero y gran guerrero de la isla de Chira, deseaba casarse con la princesa por su hermosura y también porque al casarse con ella podría apoderarse del reino de Nicoya. Nosara despreciaba el amor que Nacaome le profesaba y correspondía solo a los amores de Curime, por lo que Nacaome desafió a este a un juego de pelota por la mano de la princesa. Curime logró vencerlo gracias a sus mejores habilidades. El día de la boda, no obstante, Nacaome atacó Nicoya con un gran ejército, tomando por sorpresa al pueblo nicoyano. Nosara y Curime lograron escapar de Nacaome, quien los persiguió sin misericordia, hasta que por fin logró alcanzarlos en la playa que lleva el nombre de la princesa, donde los mató a flechazos. La leyenda cuenta que, antes de huir de Nicoya, Nosara logró llevarse las tinajas donde se ocultaba el magnífico tesoro de su padre, que escondió en los playones donde fue mortalmente herida. Se dice que el alma en pena de Nosara, desde entonces, se pasea por la playa por las noches cuidando del tesoro, que nunca fue encontrado, y que en realidad es la misma belleza natural de la zona.

Las leyendas Guanacatecas son un conjunto de relatos y tradiciones, ubicadas dentro del folclor narrativo popular, referidas a algún suceso maravilloso irreal, pero con huellas de realidad, donde se determinan temas heroicos, de la historia patria, de seres mitológicos, de almas en pena, de seres sobrenaturales o sobre los orígenes de hechos o lugares, los cuales se considera que realmente sucedieron y en los cuales se cree.1 Las leyendas guanacastecas se componen en su mayoría por relatos de almas en pena, magia o cultura indígena, unidos por la presencia constante de la religiosidad que caracteriza al pueblo costarricense, en su mayoría católico.

Diario Digital El Independiente,Edgar Canton.