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Leyenda de San Caralampio para nuestros amigos de Bagaces y de todo Guanacaste.

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San Caralampio y el cólera (Bagaces):

Alrededor del año 1856, cuando la peste del cólera azotó sin piedad a Guanacaste y Costa Rica, sintiéndose sus estragos con mucha fuerza destructiva en Bagaces, el sacerdote de aquel tiempo, el Padre Casas, mismo que había bendecido a las tropas expedicionarias que se aventuraron a luchar con Juanito Mora, venciendo a los filibusteros del norte que habían amenazado invadir nuestras tierras, organizó una Misa solemne para implorar que se alejara por siempre la peste del cólera y que las luces de lo Alto les iluminaran para decidir en el pueblo el nombre del santo que habría de interceder ante el buen Dios para acabar con aquella epidemia mortal.

Los vecinos del lugar propusieron la intercesión de muchos santos de su devoción, y llevaron papelitos con su nombre escrito, colocándolos todos juntos dentro de una canasta de mimbre que tenía en sus manos aquel sabio sacerdote. Se inició la rifa sagrada, y fueron eliminándose los nombres de muchos santos propuestos. La última pareja de nombres que quedaron dentro de la canasta correspondieron a una mujer y un hombre: La Purísima Concepción de María, con muchos devotos de origen nicaragüense en aquellos contornos y San Caralampio, un santo del Oriente para la gran mayoría de creyentes totalmente desconocido.

Luego de realizarse dos sorteos finales, porque la gente insistía que quedara como patrona la Purísima Madre de Dios, salió electo en ambas ocasiones San Caralampio, a pesar que en la comunidad no existía más que una pequeña estampa de aquel antiquísimo Obispo de barbas largas. Le oraron con mucha devoción por varios días y sacaron su estampita en procesión por las principales calles de Bagaces, hasta que milagrosamente la peste se alejó del pueblo y nadie más volvió a morir por sus efectos.

Un año después, como agradecimiento de la pobre población bagaceña a este santo milagroso, se hizo una colecta entre sus devotos y con el dinero recaudado se mandó a esculpir la hermosa imagen del Santo que actualmente preside el templo principal. Ya que un 5 de junio de 1857 fue el día en que murió el último bagaceño afectado por la peste del cólera, el sacerdote decretó que a partir de ese momento todos los 5 de junio se celebraría en Bagaces la memoria de San Caralampio y el recuerdo de su gesta milagrosa por la salud del pueblo, durante 3 días de fiesta en su honor, como Abogado de la Peste y sanador de los dolores y enfermedades del pueblo que sufre. Llama la atención que esta antiquísima devoción continúe siendo única en el país, limitada a quienes han vivido en este cantón ecológico.

No siempre lo que pareciera suceder, sucede. Aunque creamos que el desenlace de una votación popular favorecerá al seguro ganador, en ocasiones se dan sorpresas, y un candidato que no es el preferido del sector poderoso que controla la prensa y la opinión general, resulta el ganador. Dios ha escogido a los débiles para confundir a los fuertes, y levanta del polvo a los humildes para desconcierto de los poderosos. Nunca descalifiquemos a una persona opacada por la apariencia.

Prof:Ronald Vargas y Edgar Canton

One thought on “Leyenda de San Caralampio para nuestros amigos de Bagaces y de todo Guanacaste.”

  1. Natalia Salazar Alvarado says:

    Hace muchos años escuché un cassette en donde mi abuela, Adelia Alvarado, relataba la historia de cómo llegó esa estampa a Bagaces. He intentado recuperarlo pero no lo encuentro. La estampa la traía un hombre que pedía comida, fue negada en una casa así que él se dirigió hacia el río. La familia que negó la comida se arrepintió y lo mandó a llamar, cuando llegaron al río solo encontraron la estampa

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