Contact to us

Browse By

Salvemos la CCSS Dr. Rodolfo Hernández Gómez.

Fuente: Freddy Miguel Arrieta Viales (Pediatra) 

»No hay justicia ni objetividad en los comentarios que se hacen contra el cuerpo médico y otros profesionales de la salud. ¿Han pensado ustedes que pareciera un complot para privatizar la CCSS? El problema no son las listas de espera, el problema es no tener dónde estar en una lista de espera, cuando lesionen y privaticen a la gran conquista de las Garantías Sociales.

¿Tendrán ustedes, críticos compulsivos, el dinero para pagar medicina privada? El problema no es ganar, el problema es que los políticos de turno han metido la mano en la Caja y no se ha formado el recurso humano necesario para prestar el servicio sin demoras y los centros de salud deben recurrir a pago de guardias, disponibilidades y a otras formas de tiempo extraordinario, para que usted, crítico de la salud, sea atendido en sus enfermedades graves.

¿Qué ocurrirá cuando no exista la CCSS y un pobre requiera una diálisis, un trasplante de corazón, riñón, hígado u otro procedimiento altamente especializado, como un cateterismo cardiaco de urgencia?

Será que, para las mentes brillantes de Costa Rica, la solución es volver a la época previa a los años 40, para que los ricos vivan y los pobres mueran “de muerte natural”, claro, naturalmente por falta de asistencia médica. Despertemos, los mismos que adversaron las Garantías Sociales de Calderón Guardia, Monseñor Sanabria, Manuel Mora y que luego mantuvo Don Pepe Figueres, quieren eliminarlas y que nuestro país sea de nuevo…. la finca de los poderosos.

Es evidente el envenenamiento de algunos medios de comunicación, de la clase empresarial y de periodistas activos y pensionados, con ataques sin contemplación a la Caja, especialmente al cuerpo médico, posiblemente generado por resentimientos o por intereses oscuros.

Les recuerdo, o ilustro, que un subespecialista estudia de 5 a 7 años para ser médico general, 3-4 años para la especialidad y 3 años más para la subespecialidad, un total de 11 a 14 años, para tomar en sus manos la responsabilidad de su vida. ¿No deberían ganar en proporción a su conocimiento? Las horas de trabajo son prolongadas y llenas de sacrificios personales y familiares, muchas veces exponiendo y otras afectando nuestra propia salud. ¿Se compara esto con el currículum de los padres de la patria? ¿Se parece a los horarios de los Poderes de la República, en donde inician tarde y se van temprano?´´

Diario Digital El Independiente. Edgar Cantón

Agregar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *